El Parque Nacional Pali Aike no se parece a nada más en la región. Es un territorio de antiguas erupciones volcánicas donde la pampa se interrumpe de golpe: campos de lava basáltica, cráteres abiertos y formaciones geológicas que parecen de otro planeta. Su nombre viene del tehuelche y significa «lugar desolado».
El viaje desde Punta Arenas toma entre dos y tres horas atravesando la pampa patagónica, con guanacos, ñandúes, flamencos y numerosas aves a la vista del camino.
Dentro del parque hacemos dos caminatas. La primera cruza el Escorial del Diablo, un campo de lava, hasta el Cráter Morada del Diablo. La segunda sube al borde del Volcán Pali Aike para asomarse a su cráter. En total son unos 3 kilómetros sobre terreno de lava, expuestos al viento: caminar sobre esa superficie es parte de lo que hace distinto al lugar.
La excursión incluye además la visita a la Cueva Fell, uno de los sitios arqueológicos más importantes del extremo sur de América. Allí se hallaron restos que documentan la presencia humana en la Patagonia hace más de diez mil años, junto a los animales que hoy están extintos.
Precio por persona, en base a un grupo de 2 pasajeros. Para otros tamaños de grupo, consulte tarifa. Otros idiomas a pedido, consulte disponibilidad.