A los glaciares Balmaceda y Serrano solo se llega por mar. Están dentro del Parque Nacional Bernardo O’Higgins, a 31 millas al noroeste de Puerto Natales, en un rincón de la cordillera que sigue casi intacto.
La navegación cruza el fiordo Última Esperanza, bautizado así por la expedición que en 1557 buscaba el estrecho de Magallanes desde el Pacífico y veía en este brazo de mar su última oportunidad. Zarpamos del muelle de Puerto Bories, a 15 minutos del centro de Puerto Natales, y al poco andar aparecen los galpones del antiguo frigorífico Bories, una de las mayores procesadoras de carne que tuvo la Patagonia. En el trayecto se avistan una colonia de cormorones imperiales y otra de lobos marinos, entre bosques de coigüe, canelo, lenga, ñire, chilco y calafate.
El glaciar Balmaceda se aprecia desde la embarcación. Para llegar al Serrano hay una caminata suave de 20 minutos por un sendero que bordea la laguna formada por su propio deshielo. De regreso, la nave se detiene en Estancia Perales, donde se sirve un almuerzo regional.
La ruta puede modificarse según las condiciones climáticas.
La excursión no opera el 25 de diciembre ni el 1 de enero.